CRÓNICA: SALIDA AL CENTRO COMERCIAL
Las asesinas escaleras eléctricas
Era
viernes en las horas de la tarde, llovía mucho y con el pretexto de escampar y
tomarme un café me senté en Juan Valdez del centro comercial cuarta etapa. Cuando me estaba tomando el café, le presté atención a las
personas que subían las escaleras eléctricas, todo era muy normal, subían personas solas, algunos
hablando por celular, otras escuchando música, subían parejas de novios,
algunos en grupos de a dos riéndose.Pero cuando iba más o menos en la mitad de
mi café volví a mirar hacia las escaleras eléctricas y en ese
momento , subía una señora alta, bella y muy arreglada. Llevaba un abrigo muy
largo, el cual se enredó con una de sus zapatillas justo en el momento en que
ingresó a las escaleras eléctricas, desafortunadamente cayó en ellas y sufrió
un golpe en la cabeza que la dejó inconsciente.
Al
ver lo sucedido toda la gente que se encontraba en Juan Valdez corrió a mirar
haber que le había pasado aquella mujer, los celadores, las personas de algunos
locales y las personas que transitaban por los pasillos corrieron de igual
manera, ya que los gritos y la sangre que estaban en las escaleras fueron señal de
alerta para que las personas corrieran preocupadas por el estado de la pobre
mujer. En mi caso no decidí acercarme tanto en donde estaba toda la aglomeración.Pensé :Quizá hay mucha gente porque estaban preocupados
por lo que pasó y muchos se acercaron por la curiosidad o morbo al ver un grupo
de personas aglomerada frente a las escaleras eléctricas.Además no me acerqué porque era
imposible pasar por encima de todos y llegar justo donde estaba el cuerpo
inconsciente de la mujer tirado sobre las escaleras, por lo tanto decidí
terminar mi café. Él cual de repente se enfrió de una manera poco usual. Igual al ambiente que se vivía en ese momento en el centro comercial cuarta
etapa.un ambiente frío, lleno preocupación y comentarios.
Pasaron
algunos minutos desde que la mujer sufrió el accidente cuando un señor llamó
desde su celular a la ambulancia para que la auxiliará , los paramédicos entraron corriendo, de repente toda la aglomeración de personas se abre en dos y cuando
los paramédicos buscaron el bolso de la señora, porque necesitaban los
papeles para conocer los datos personales . No los encontraron por ninguna parte, era como si aprovechando la aglomeración de personas ,alguien o algunos sacaron beneficio de eso y se llevaron el bolso de la mujer. El problema era que sin ningún papel de identificación la mujer solo podría ser
llevada al hospital universitario y lo más probable era que no iba ser atendida rápido, diferente así hubiese sido llevada directamente a su eps.
Los paramédicos la cogieron y se la llevaron, sin bolso, sin papeles, con una sola zapatilla, con su
hermoso abrigo largo. Aún inconsciente el cuerpo de la mujer desapareció de
las asesinas escaleras eléctricas, e inmediatamente fueron
desapareciendo las personas, algunos de ellos volvieron a Juan Valdez a
terminarse su café o pedir otro para matar los nervios después del trágico accidente
que había ocurrido, otros se esparcieron por los pasillos, pero nadie se
atrevió a subir estas escaleras, por un lado por temor a que quizá les
sucediera algo parecido al caso de la mujer y por otro lado porque un celador y
una señora encargada de la limpieza colocaron un letrero de sellado , además
estas habían sido apagadas, dejando de funcionar.
Parecía
que el caos había desaparecido , las escaleras selladas, las personas volvieron
a los locales y tan solo algunas personas que pasaban por ahí preguntaban
acerca de lo sucedido. Como es usual en este tipo de cosas públicas, salieron
varias versiones entre las cuales
recordé una en especial. Terminé mi café y saliendo del centro comercial escuché
cuando dos señoras hablaban de lo ocurrido, una le decía a la otra: - la
mujer cayó en las escaleras
eléctricas, por culpa de otra mujer que la empujó- , la otra le respondió: .Seguramente la mujer la tiraron porque era la amante del marido-.
Finalmente a unas cuadras del centro comercial el frío me
perseguía, sentía que a pesar de haber escampado y tomado café para tener un poco de
calor, había sido inútil. Se me vino inmediatamente a la mente la
imagen de aquella señora, alta, bella y perfectamente arreglada.Tirada en el piso
cubierta de sangre al igual que las asesinas escaleras eléctricas . Recordé esa
imagen y el frío aumentó de la punta de la cabeza a la punta del pie.
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